El poder reparador de una plática con amigas

Te has preguntado

¿Por qué a las mujeres nos cuesta tanto trabajo darnos un tiempo?

Cuando mis hijas estaban pequeñas, enfocaba todo mi tiempo a ellas, a mi trabajo, a mi esposo y a mi casa (aún lo hago pero de una forma diferente) hasta que, evidentemente llegó el momento en el que el agotamiento y cansancio de querer hacerlo todo, me llevó al límite de ya no poder más y entonces sí, decidir que necesitaba darme tiempo. 

No sé por qué nos pasa, pero como mamás sentimos que “abandonamos”, nos sentimos mal si nos tomamos un tiempo para tomar una clase, para salir con nuestras amigas o simplemente si nos tomamos un tiempo a solas para estar con la persona más importante que somos nosotras. 

A partir de esa ocasión decidí dejar de sentirme culpable y aún cuando me costó mucho trabajo poder desprenderme un poco, comencé a darme ese tiempo que tanto necesitaba. Empecé a salir más con mis amigas, a estudiar, leer, hacer ejercicio e incluso a darme el tiempo de tomarme sola un café caliente.

Con nueve meses encerrados tratando de mantener los ánimos familiares, nos llega también el momento en el que ya no podemos más. Yo he tenido días en los que comienzo a sentir un gran peso sobre los hombros, entre la presión del trabajo, la rutina, la situación y las malas noticias; la apatía, el letargo y desmotivación comienzan a apoderarse intensamente de mí y entonces vuelvo a caer en cuenta de que necesito un tiempo.  Sí, darme ese tiempo reparador que sólo te lo da platicar con una amiga. =)

Siempre he sido una persona muy presente y por eso extraño tanto las pláticas con mis amigas, los abrazos con mis familiares y sí, definitivamente socializar con toda la gente que quiero. Así que finalmente y después de varios intentos fallidos, logramos ponernos de acuerdo para reunirnos. Y reafirmo… qué reparador es tener una plática con una amiga. 

Una reunión que en un principio sería corta, se alargó por horas que se fueron como agua. Y es que en verdad, creo firmemente, que parte fundamental de nuestra salud y bienestar emocional es hacer un alto en este camino de incertidumbre, estrés y agotamiento excesivo para sacar nuestras angustias y reparar nuestras emociones. Además si eres como yo, una persona a la que le gusta mucho reír y tienes amigas con las que puedes hacerlo… de verdad, hazlo. 

A mí, reír me llena de energía, me expande, libera mis emociones y me reinicia de una forma increíble.

¿Te ha pasado que cuándo ves a tus amigas, llegan todas aceleradas y al cabo de un tiempo de estar platicando te sientes en armonía y en paz? 

Es porque la armonía y la alegría son contagiosas, contagia a tus amigas sensaciones de paz, de tranquilidad, de amor, de ánimo de apoyo, porque en estos momentos todas lo necesitamos y porque en esta época que viene, la época invernal, navideña y de mucha nostalgia, no está de más sentirnos cercanas. 

Siempre he dicho que los abrazos reconfortan el alma y a falta de abrazos, definitivamente, vino y reuniones virtuales; porque la vida es mucho mejor con amigas.

…ustedes saben quienes son…. las quiero. 

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