Día Internacional de la Mujer

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, veo una oportunidad para reconocer el arduo trabajo, sacrificios, logros y alegrías que hemos tenido las mujeres a nivel social, económico, político, cultural y deportivo.

Los logros obtenidos a lo largo de varios años de lucha en búsqueda de la igualdad nos hacen sentir mujeres fuertes y capaces de lograr nuestros sueños y objetivos. ¿A poco no?

En estos días, reflexionando en escribir sobre el día de la mujer, estuve meditando acerca de las acciones o momentos que me han hecho sentir segura, capaz, empoderada y creo que no hay nada que se compare con trabajar para impactar de forma positiva en mis clientes, así como ganar mi propio dinero.

Crecí con el ejemplo de una madre que trabajó toda su vida. Me enseñó que el trabajo y esfuerzo te retribuye económicamente; sin embargo, sentirte realizada, independiente y útil profesionalmente, te abre el panorama, te da visibilidad, experiencia y te hace crecer.

Desde que terminé mi carrera, nunca he dejado de trabajar. Primero en el área de comunicación en algunas empresas y cuando nació mi primera niña, de forma independiente. 

Cuando tomé la decisión de trabajar por mi cuenta, la incertidumbre me daba miedo, pero al mirar hacia atrás, veo que tengo 16 años trabajando de manera autónoma y las cosas se han dado de forma positiva. No ha sido fácil ni sencillo. Me ha tocado trabajar con todo tipo de clientes, empresas grandes y pequeñas; hombres y mujeres; jóvenes y no tan jóvenes. De verdad nunca ha sido fácil, pero he tenido muchas satisfacciones con mi trabajo y con la gente que, en el camino, se ha unido a mi proyecto (la mayoría mujeres).

Me pongo a pensar que, si alguien me hubiera dicho que emprender es como subirte a una montaña rusa (por cierto, no me encantan), creo que no me hubiera “aventado”. Pero al final te das cuenta que todo vale la pena, ya que con el ejemplo les enseñamos a nuestras hijas e hijos que deben de luchar por sus ideales y buscar la manera de vivir en mundo más igualitario.

Creo que este movimiento cobra cada vez más fuerza gracias a tantas mujeres que hemos contribuido con el ejemplo, enseñando a las futuras generaciones acerca del relevante papel que juega la mujer en sociedad y que las sociedades se construyen con un mundo más igualitario.

La urgencia de empoderar a las mujeres no debe ser sólo el día de hoy, sino todos los días del año. Pregúntate qué te hace sentir empoderada y realiza más acciones así.

Aviéntate, atrévete, hazlo con miedo y comparte tus logros, sé fuerte porque nunca sabes a quién estás inspirando.

“No hay nada que me haga sentir más empoderada que trabajar y ganar mi propio dinero”.

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